19 feb. 2006

La mediamorfosis

El avance tecnológico implica invariablemente un cambio en las formas tradicionales de hacer periodismo, tanto a la hora de obtener la información como en cuestiones que atañen a la presentación de la misma.

Es a este último punto al que nos queremos referir. La prensa tiene como reto captar al público joven, un sector de la población que ha crecido en la era audiovisual y que está acostumbrado a la espectacularidad. Por tanto, un medio esencialmente estático como es la prensa debe reformar sus conceptos a la hora de presentar la información, sobre todo si quiere atraer a estos lectores potenciales.

Esto supone el constante cambio en el diseño de los periódicos, haciéndolos más atractivos visualmente. La antigua diagramación ha dado paso al diseño puro y duro, y en ese afán de renovación, los medios se han querido acercar a lo que se ha dado en conocer como el "efecto web".

Pero un cambio en este sentido no quiere decir mejora en los contenidos ni en la ideología del medio. Un ejemplo claro es ABC, que en los últimos años ha visto cómo se convertía en un medio visualmente dinámico y atractivo, a pesar de que no se trata más que de un lavado de cara. Su línea editorial sigue incólume, por fortuna o desgracia.

En cualquier caso, las (buenas) esencias del periodismo deben quedar intactas y una presentación diferente no tiene por qué suponer un descenso de la calidad informativa, puesto que la calidad ya es de por sí un poco escasa.